lunes, 8 de febrero de 2010

ENCONTRANDO LO BUENO

Recuerdo mi época de pensamientos subsuelíticos cuando tras vencer la batalla y ganarme de nuevo mi propia vida, no encontraba sentido a casi nada. También recuerdo para entonces pensar continuamente que deseaba que ocurriera algo bueno de una vez, sin darme cuenta que el mundo con sus cosas buenas seguía girando a mi alrededor y era yo misma la que estaba quieta en el centro de mi propio universo con la venda del miedo cegando mis ojos y manteniéndome quieta, al margen de la dinámica de la realidad.

Muchas veces pensamos que lo bueno ha de tener algún componente mágico, como si hubiera de hacerse esperar o sólo pudiera llegar de una manera casual o azarosa. Puede que sea así como ocurra normalmente, pero no es casualidad que sólo cuando uno deja de esperar grandes eventos como precursores de algo de felicidad ocurren pequeñas cosas que, sin esperarlo, se convierten en lo mejor de la semana, o del mes, o del año.

Puede sonar a psicología barata, pero doy por sentado que sólo cuando ponemos la voluntad de querer ver más allá de lo evidente, somos capaces de recibir lo bueno que la vida nos ofrece.

Palabra de pensadora.

5 comentarios:

aperador dijo...

jaja, muy bien dicho
qué verdad tan grande lo de que el mundo gira a tu alrededor y eres tú la que está en el centro parada. ocurre tantas veces que se nos olvida dar el siguiente paso

El Titanic, también se hundió dijo...

efectivamente, suena y es psicología barata... pero ¿¿quién dijo que la cara sea mejor??

estoy de acuerdo contigo.

Rebeca dijo...

100% de acuerdo, yo sigo esperando un milagro, aún siendo consciente de que cuando deje de esperar es cuando sucederán las cosas.

Laura dijo...

Dí que sí. Totalmente de acuerdo.

Besos.

Madame dijo...

Me viene a la mente "la felicidad es una decision"