viernes, 26 de febrero de 2010

UN CUENTO CON O SIN MORALEJA

Caminaba Pensadorita por las callecitas de su Güeskonsin natal pensando en la futura primavera y el día tan hermoso que hacía, cuando de repente, observó sonriente cómo un antiguo compañero de escuela se acercaba hacia ella para saludarle pidiéndole a la vez un cigarrillo.

Pensadorita sacó el elemento fumestible de su bolso y se lo entregó al muchacho quien agradecido le ofreció un huevo de la bolsa de compra que cargaba. Sonriendo como siempre, Pensadorita comentó graciosa:

- Con semejante trueque, en los tiempos que corren, salgo ganando yo.

El muchacho contestó:

- Depende de cómo te salga el huevo.

Entonces, la sonrisa de Pensadorita se convirtió en una sonora carcajada mientras se alejaba rumbo a su lugar de trabajo.

5 comentarios:

Lolíndir Palantír dijo...

que me partoooooooooooo!!!!!!!! que risa!! eso es lo que te hace ver el dia de manera distinta!!!!! a que te regalen más huevos: jejejejejejeej!!!

Nur dijo...

no seria un Huevo KINDER?

Laura dijo...

Cuanto menos, es un trueque curioso.

Besos.

PENSADORA dijo...

¡AINS! si es que lo que no me pase a mí.... ¡vaya mes llevo!

Anónimo dijo...

jajjajaa, buenisimooooo

Electra.