martes, 2 de febrero de 2010

NO TODO SON PENAS (o mira que animan los chicos de “Arizona Baby”)

Parece que últimamente no cuento más que penas, pero no se lleven ustedes a error, queridos internautas, aquí la Pens hace más cosas además de penar por las esquinas cual pajarillo herido que quiere volver a aprende a volar… ¡AINS!.

El otro día mientras trabajaba recibí la llamada de un amigo: “Pens, nos vamos de concierto esta noche, a Sabiñánigo ¡he dicho!”.

Dicho y hecho! Sale una de trabajar, descansa un ratito, se mete en la ducha y después pelea con el armario, pelea con el secador, pelea con el rimel, pelea otra vez con el armario y, al final, pelea con los padres: “¿dónde vas? ¿así vas a salir con el frío que hace? ¿hasta Sabiñánigo hoy, si va a nevar?... aaaahhhh! Bueno! Con esa chaqueta mejor hija mía, pásatelo muy bien!”. (¡AAARRRRGGGG!!! ¿Y yo quería volver a tener quince?, ¡por dios!).

Rumbo al dichoso pueblo coronamos el puerto de Monrepós bajo una inquietante llovizna algo blanquecina, pero somos valientes y positivos: no es nieve, es que como hay luna llena las gotas reciben su reflejo y parecen copos de nieve pero no, sólo es agua. Ilusos.

Llegamos al local y la primera impresión es que la cosa no va a tener mucho éxito, hay poca gente. A la media hora llegan los chicos de la banda “Arizona Baby” y no puedo evitar comparar la estética del cantante con el malogrado Jerry García de “Grateful Dead”, pienso: “igual van de ese rollo, entonces gozaré”.

Tampoco estaba muy alejada. Me encantaron. Hicieron las delicias de mis oídos con sonidos áridos, desérticos… una mezcla folk-psicodélica que me extraña pueda dejar a nadie indiferente. Tres virtuosos unidos: una voz más que versátil, un virtuoso de la guitarra y un percusionista la mar de hábil que daba el toque coral a todos los temas con muchísimo tino.

Como no sé describirlos bien, voy a dejar que lo hagan otros por mí, así que si desean ustedes más información, por favor, pinchen AQUÍ y AQUÍ.

Un ¡hurra! por Arizona Baby, estos chicos harán algo, me encantaron.

Por cierto, lo que es la contradicción humana. Comentario materno del día siguiente: “¡que pronto llegaste anoche, hija!”… si es que nunca están contentas.

3 comentarios:

J. eMe. dijo...

Mi queridísima Pensadora, no te imaginas cuánto he extrañado esa sonrisa. Celebro que vuelvas al Patio. Espero que todo esté bien.


Un besazo grande, grandísimo.

arito dijo...

Si quieres saber más sobre Arizona Baby visita su blog:
http://arizonababyrocks.blogspot.com/

Bubo dijo...

Leída le entrada. ¡Que gustosos esos conciertos en pub pequeños! Y esta de hace algunos años. Estos tipos ya tienen su bajaje hecho.