domingo, 21 de febrero de 2010

VILLA-ARRIBA Y VILLA-ABAJO

Hay muchos cuentos, chistes, dichos, frases hechas, etc sobre la eterna rivalidad entre pueblos, ciudades o países fronterizos.

Aquí en Güeskonsin tenemos especial aprecio a nuestros vecinos de Zaragoza. Son varios los motivos pero el primero es el asunto de la centralización de recursos. Todo se ubica en la capital “del reino” mientras los provincianitos Oscenses y Turolenses nos quedamos en la cola para todo. Pero bueno, bien, se perdona porque como compensación tenemos el Pirineo, la Longaniza de Graus o la Trenza de Almudevar y en Teruel tienen los Puertos de Beceite o el jamón, por poner algún ejemplo.

Lo divertido del asunto viene en el trato popular. En cómo hablamos en Huesca sobre los de Zaragoza y viceversa. Los de Zaragoza tienen a bien llamarnos Fatos, eso significa como llamarnos “los del pueblo” o “los tontos”. Sin embargo, en Huesca, les tenemos reservados a los zaragozanos un par de motes algo más retorcidos, a saber: 1º) Cheposos: por su gesto de frío al pasar por el puente del pilar cuando sopla el cierzo (viento del norte); 2º) Almendrones: en recuerdo de la almendra amarga.

Lo más cachondo es que allí en “la capi”, hasta hace poco, no sabían de qué iba el asunto y muchas veces se han visto sorprendidos con nuestro trato cuando vienen a visitarnos. En cambio, nosotros, cuando nos pasamos por allí, siempre vamos como estresados, con miedo de que se nos note el provincianismo sobre todo por la forma de conducir con esa parsimonia que caracteriza a los que no tenemos atascos ni prisas. Incluso hay un chiste que dice que un segundo es el tiempo que tarda un cheposo en tocar el claxon cuando el semáforo se pone verde.

También tenemos nuestro momento de gloria cuando, no sin valentía, intentamos “empreñar” a algún almendrón preguntando si Zaragoza es el “pueblo ese que tiene una ermita al lado de una acequia” refiriéndonos, por supuesto, al pilar y el ebro.

Para más diversión y mi sorpresa, últimamente se ha puesto de moda un programa de la televisión autonómica en el que se refleja descaradamente las diferencias entre las provincias de Aragón, para prueba, un botón (atención a la letra, no tiene desperdicio):

3 comentarios:

Laura dijo...

Jajaja, qué bueno. Desconocía tal rivalidad. Aquí es un poco rivalidad Huelva-Sevilla, pero sin motes.

Besos.

Rebeca dijo...

Pues sí que estoy yo desconectada del mundo, ni idea de que pasaban estás cosas en las tierras vecinas. Eso sí, que sepas que me has enseñado bastante vocabulario con este psot!

El Pez Martillo dijo...

Jejej, me temo que eso pasa siempre, y no sólo respecto a las capitales, que entre pueblos vecinos también ocurre.

Los que vivimos en capitales no nos damos mucha cuenta, pero debe ser molesto tener que desplazarte para casi todo. En Mallorca a los palmesanos nos llaman "llonguets", aunque no sé porqué. Y la cosa empeora con la insularidad, ya que los de las otras islas están doblemente "puteados" (el charco molesta un poco).