jueves, 31 de julio de 2008

LA GUAPA DEL BARRIO

- Venga al taller que hay una emergencia!

Y allá que fui rauda imaginándome algún mecánico herido o un vehículo ardiendo. Pero no.

En el motor de una Mercedes-Benz Vito, escondida entre tubos y con carita asustada estaba ella. Una preciosa gatita de no más de un mes, blanca y negra. Preciosa.

Nadie se atrevía a sacarla del motor, pero era importante sacarla de allí pues había que arrancar el vehículo y si lo hacíamos la pobre terminaría hecha puré de gato, así que la cogí como pude del entuerto en que ella misma se había metido y, lo juro, intenté no mirarla porque sabía lo que pasaría.

La escena fue inevitable, la miré, me miró y me enamoré. Sólo dudé un poquito, había tres opciones: regalarla a los del taller de al lado donde llevaría vida de callejera, dejar que se la llevara algún mecánico para mat… (no lo quiero ni pensar) o quedármela.

Un cuarto de hora después ya estaba acomodada en mi regazo durmiendo a pierna suelta mientras yo terminaba la jornada matinal.

Y así, Merche (nombre en honor al vehículo donde la encontré), se convirtió en mi compañera de piso y alegría de mis mañanas y tardes.

Esta mini felina pasa sus días solita con toda la casa para ella, pero aún así cuando llego yo, sabe reclamar su espacio a la perfección. Es esquiva y graciosa, le encanta cazar grandes insectos y desde que está aquí ya no tengo problemas de polillas.

Esta gatita mía vale un valer. Sólo me molesta cuando está en celo y le dejo hacer que bastante tiene con no encontrar ningún macho en la redolada que la libere de su ansia sexual. Se pone frenética y se pasa el día enseñando sus cuartitos traseros y rascándose en cualquier superficie disponible, incluida yo misma.

Cuando más disfruto de ella es durante el invierno. Cuando el frío aprieta, nos acurrucamos las dos en el sofá para darnos calor y, aunque no sustituye totalmente según que carencias, hace un papel estupendo para coger el sueño al son de su ronroneo.

Un ¡hurra! por mi Merche, la guapa del barrio de San Lorenzo.

miércoles, 30 de julio de 2008

INCERTIDUMBRE


Ese plazo que va desde que te das cuenta de que algo puede ocurrir o está ocurriendo hasta que el hecho se materializa. Ese es el momento de incertidumbre.

Es la incertidumbre uno de nuestros pensamientos más inevitables e irracionales a la par. Son momentos en los que no somos objetivos, porque no sabemos qué está pasando y sin embargo ya estamos sufriendo por ello.

La espera de un diagnóstico médico.

La espera desde el momento en que te das cuenta de que tu relación no va bien hasta su resolución final, sea romper o sea adaptarse.

Esperar a que te llamen de esa última entrevista de trabajo.

Esperar los resultados de un examen.

Quien más y quien menos, nos ponemos nerviosos o pasamos momentos de tensión durante estos plazos de espera y cuando por fin conocemos el desenlace con resultado bueno o malo, todo se relaja y podemos permitirnos tanto reír y celebrar como llorar y penar.

Como quiera que sea, lo mejor es intentar ser objetivos e intentar aplacar nuestras incertidumbres pensando únicamente en lo que tenemos en la actualidad sin intentar hacer cábalas sobre nuestro futuro pues, como ya comenté una vez, el futuro es lo único que no conocemos e imposible de predecir.

lunes, 28 de julio de 2008

PIRINEOS SUR: TRACA FINAL, APERTURA Y CIERRE DE PARENTESIS



Nada más y nada menos que tres fines de semana, tres, dura el Festival Internacional Pirineos Sur situado en las localidades de Sallent de Gállego y Lanuza.

Y yo, como buena pirineista y amante de la cultura, sobre todo en su vertiente musical, allí me he ido acercando siempre que he podido, como casi todos los años.

Primero hice una toma de contacto dominguera de paseo por los chiringuitos de artesanía y comidas. Luego, cumpliendo con mi compromiso con mi amiga Electra, un sábado con su noche, de concierto “interruptus” por culpa de las tormentas veraniegas tan comunes en el lugar.

Y para terminar, como apoteosis final, allí me planté de nuevo anteayer para disfrutar de dos deliciosos conciertos. Música africana el primero y funky en homenaje a James Brown el segundo para placer de mis oídos y meneo de mis piernas que aún hoy delatan el cansancio de tanto baile y salto.

Así que, por unas horas, abrí mi paréntesis y fui vampirizando energía hasta que ayer, al despertar, volví a cerrar el paréntesis a fin de conservar las ganancias energéticas y seguir descansando mi alma.

Amig@s internautas, a quienes no seáis de por aquí, os recomiendo muy mucho el festival Pirineos Sur, hay que venir al menos una vez en la vida.


sábado, 26 de julio de 2008

ENTRE PARÉNTESIS


A veces, por muy bien que estés y por pocos (o ningún) problema que tengas, el cuerpo empieza a enviarte señales.

Llega el cansancio y sólo tienes ganas de retraerte, de situarte en el mundo como si estuvieras protegido por un signo de paréntesis.

Sigues funcionando y haciendo lo mismo pero a cámara lenta. Te comunicas, pero sólo abriendo uno de los lados del paréntesis que rápidamente vuelves a cerrar.

Parece tonto y yo no me creía estas cosas. Pero sí me está pasando. Cuando tú estás bien, atraes a la gente y la gente te absorbe energía, como si fueras un ejemplo para los demás y utilizan tu “buen rollo” para sí mismos, dejándote al final, digamos “de bajón”.

Me he puesto a mí misma entre paréntesis y hoy he recordado una canción que me descubrió el compañero bloguero Pez Martillo hace unos meses, hoy me he emocionado al escucharla y cuadra a la perfección dentro de mi paréntesis.



jueves, 24 de julio de 2008

TRIANGULOS

Equiláteros, isósceles, llanos… los triángulos son todo un mundo por descubrir.

Cuanta inmensidad se encierra en estas figuras, unas veces utilizado como representación del ojo de dios que todo lo ve y otras como lugar en que se encierra la energía para su plena utilización.

Uso matemático, esotérico o divino el triangulo es una potente figura que está en todas partes, incluso en la carretera ese “ceda al paso” es un triángulo. Váyase usted a descolgar de una pared o una cascada y no se olvide de “triangular” la reunión para asegurar su eficacia protectora.

Pero también tiene su parte oscura el triángulo porque un triángulo amoroso, ese sí que no resulta esotérico ni protector. En lo que al amor se refiere, el triángulo es una auténtica señal de peligro.

lunes, 21 de julio de 2008

ERROR FUNDAMENTAL

Hace poco un amigo me comunico su gusto por una chica. Hace un par de días, mientras filosofábamos o más bien divagábamos sentados en una terraza, la chica en cuestión pasó cerca de nosotros. Inmediatamente apelé a mi amigo para que actuara en consecuencia a su confesión de días atrás.

Fue su contestación lo que me hizo pensar y me trae a este post.

Me dijo, más o menos, que ahora que la conocía un poco mejor ya no le atraía porque le parecía demasiado independiente. Que la chica en cuestión, estaba en su mejor momento y sola.

Y digo yo, ¿no es el mejor momento para establecerte en pareja cuando te sientes bien a gusto contigo mismo, el momento tu plenitud?.

Yo pienso que precisamente cuando estás fuerte, cuando te vales por ti mismo, cuando no necesitas nada más que a ti mismo: es cuando estás preparado para aportar algo a los demás. Y, desde luego, no hay relación más sana que la que se establece entre dos personas plenas y llenas de cosas que aportar la una a la otra.

El resto sería dependencia y, en mi opinión, la dependencia sería un error de fundamento en la construcción de una pareja.

Palabra de pensadora.

viernes, 18 de julio de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO, UNA CANCIÓN: INDEPENDENCIA

La primera vez que ejercí mi independencia como presunta o futurible adulta fue a los 19 años.

Para entonces, como cualquier alma cándida de esa edad, estudiaba y trabajaba los veranos para sacarme mis cuartitos destinados a esos caprichillos adolescentes de discos, libros y viajecillos con el noviete.

Así pues, un verano tuve la suerte de ser contratada por un comerciante latinoamericano que había establecido un negocio que consistía en la venta de instrumentos de masaje en ferias repartidas por la geografía nacional.

El caso es que me pasé el verano viajando por la península, de feria en feria, vendiendo los dichosos aparatitos.

La parada que recuerdo con más cariño fue la de Barcelona, pasé allí unos diez días, con un stand montado en el puerto a un paso de las ramblas, yo y mi compañera cuyo nombre, lamentablemente, no recuerdo. Pero a ella sí la recuerdo muy bien, era bajita, morena y encantadora, era de Estepona e hicimos migas desde el primer día.

Una tarde, sentadas al sol esperando clientela, nos enteramos de que esa noche actuaban en la ciudad los Cramberries, grupo que estaba muy de moda. Así que sin pensarlo dos veces, pagamos a una chavalita hija del hombre del stand de al lado para que nos cubriese y nos fuimos al concierto que disfrutamos de lo lindo.

Cramberries es un grupo del cual no he seguido la carrera fervientemente, pero su canción Dreams, es como un himno, cada vez que suena en un bar hay alguien que la conoce y suele desarrollarse un clima especial de exaltación de la amistad, o así me lo pienso yo que soy una soñadora.

Cada vez que escucho la canción, recuerdo Barcelona, las ramblas, es stand del puerto y esa chica de Estepona sin nombre.

jueves, 17 de julio de 2008

INOCENCIA

El paso del tiempo, las vivencias, la sociedad, la religión, la familia, la educación. Todo contribuye a la inevitable pérdida de la inocencia.

Desde el mismo día de nuestro nacimiento nos vemos sometidos a una serie de factores y sucesos que van mermando nuestra capacidad de sorprendernos. Y así, paso a paso, vivencia tras vivencia, vamos perdiendo la inocencia hasta que un día morimos y quizá, la recuperamos.

¿O es posible dar marcha atrás y, pese a todo, recobrar la inocencia?. Yo abogo porque sí.

Pero como todo en la vida, supone un esfuerzo, más bien un acto de voluntad. Tal vez, si realmente se desea, uno puede, más que dar marcha atrás, adelantar un montón de pasos y en lugar de seguir acarreando la pesada carga de las vivencias, traumas y errores pasados, convertir cada una de las facetas de nuestras vidas en cuentos con moraleja, en los que esa moraleja se convierta en una enseñanza feliz que nos ayude a seguir creyendo en la belleza y la pureza de las cosas.

No de una manera religiosa ni impuesta por valores sociales, sino por la inocencia de cualquier corazón humano sano. Porque la cuestión, una vez superado cada bache, no es recordar continuamente que una vez tropezamos, sino que una vez nos levantamos y, por lo tanto, somos capaces de volver a hacer lo mismo tantas veces como queramos y así, convertir cada tropiezo en el recuerdo de un triunfo.

Porque, pase lo que pase, la vida es un gran regalo y se merece ser vivida, al menos con inocencia.

martes, 15 de julio de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA.

Espero muy sinceramente que haya poca gente en el mundo que tenga la mala pata de pasar por todo lo que pasé yo entre los años 2003 y 2004.

Sé que hay gente más desgraciada y que pueden pasar cosas aún peores. Yo tuve la suerte de vivir rodeada de una familia excelente y una buena cartera de amigos que me ayudaron a sobrevivir, porque, quedarte sin salud, sin amor y sin trabajo en el transcurso de tan sólo un año, no es moco de pavo para la psique de nadie y mucho menos para la mía.

Inspirada por la compañera bloguera Laura y leyendo su última entrada sobre los giros que dá la vida, he recordado esta canción que un amigo me dedicó cuando parecía que lo mío ya no tenía solución.

Dedicada a Laura:

domingo, 13 de julio de 2008

ODA URBANA


A veces me pongo melancólica al recordar mis tardes de metro y plazas en Caracas y me asaltan las dudas sobre mi asombrosa capacidad de adaptación al medio, pues, aunque ya han pasado diecisiete años desde mi regreso a la “madre patria”, recuerdo que me costó muy poco adaptarme a una ciudad de, para entonces, sólo cuarenta mil habitantes.

Estos días de ausencia he estado por motivos de trabajo, una vez más, en Madrid. Pero esta vez, a diferencia de tantas otras, he regresado apesadumbrada. Parece ser que, a pesar de mi profundo amor por mi “Huesketa” querida y sus adorables montes, sobre todo éstos últimos, echo de menos esas sensaciones extrañas de bohemia paseante por la ciudad.

Tal vez ha sido el barrio donde he estado, más tranquilo y verde que otros, pero he vuelto a suspirar paseando largos ratos por las calles, mirando la extensión de la ciudad desde lo alto de mi ventana de hotel y contemplando las millones de lucecitas de la ciudad en la noche.

Volvió a mí el recuerdo de la adolescente que fui, que amaba Caracas y su inmensidad. Que miraba la sombra del cerro Ávila desde el balcón y que disfrutaba viajando en metro y manteniendo largas charlas en la plaza de Altamira con mi inseparable amiga de juventud.

Así pues, no deja de sorprenderme la capacidad que tenemos las personas (o según qué personas) a encontrar belleza allá donde nos plazca, porque mi pirineo es hermoso, sí, pero que bellas son las ciudades cuando te atreves a sumergirte en ellas.

miércoles, 9 de julio de 2008

ISLANDIA, APOTEOSIS FINAL

Parece una tontería la foto, pero para mí no lo es, en absoluto.

Es una foto de una foto que me encontré en el restaurante donde comí cerca del Géiser (genial, por cierto, comer mirando cómo se iban alternando los Géiseres).

Tal como entré al restaurante lo primero que ví fue la foto y no me lo podía creer, ese señor rubio de rizos, tras el de la moto, ese rubio… me sonaba… mmm… ¡ya está!... ¡es Robert Plant! El cantante de Led Zeppelín, aluciné y luego medité ¿qué relación tiene Robert Plant con Islandia?... a ver, a ver…. Y como no se me ocurría nada, le pregunté al guía español que venía con nosotros y me lo confirmó: una de mis canciones favoritas de Led Zeppelín, Immigrant Song, está inspirada en Islandia… ¡cómo no! enseguida me puse a recordar la letra y... si, si, efectivamente no puede ser otro lugar más que Islandia el que inspire esa canción.

Así que aquí va, la apoteosis final, a partir de entonces cada vez que oiga esta canción pensaré en vikingos, géiseres, volcanes, cascadas, glaciares y belleza, mucha belleza:

LED ZEPPELIN, IMMIGRANT SONG

We come from the land of the ice and snow,

From the midnight sun where the hot springs blow.

The hammer of the gods Will drive our ships to new lands,

To fight the horde, singing and crying: Valhalla, I am coming!

On we sweep with threshing oar, Our only goal will be the western shore.

We come from the land of the ice and snow,

From the midnight sun where the hot springs blow.

How soft your fields so green, Can whisper tales of gore,

Of how we calmed the tides of war.

We are your overlords.

On we sweep with threshing oar, Our only goal will be the western shore.

So now you'd better stop and rebuild all your ruins,

For peace and trust can win the day Despite of all your losing.

martes, 8 de julio de 2008

EL ATAQUE DE LA HORMONA II

Una a veces agradece lo de ser mujer, por muchos motivos como la multiorgasmicidad o la posibilidad de dar vida. Pero en cambio hay otras en la que la condición femenina es más bien un incordio.

Y no me refiero a cuando la menstruación hace su aparición y te mantiene unos días de mal humor, sensible y adicta al chocolate. Me refiero a los días de antes, cuando estás ovulando y te pasas el día buscándole el olor a las nubes y preguntándote a dónde vas y de dónde vienes con la lágrima suelta y cambios de humor constantes.

Estos son los días que odio. Cuando el ataque de la hormona te lanza todo su cargamento cual bombardeo estadounidense en cualquier país productor de petróleo.

Y por muy inteligente que seas como para detectar que no es más que eso, un ataque hormonal, la naturaleza sigue su curso y no hay ovarios ni para trabajar a gusto aunque te encante tu trabajo. No hay ganas ni de limpiar la casa, hacer deporte o cualquier otra actividad que te saque de esa hormigonera giratoria que es tu cabeza. No existe un espejo suficientemente estrecho como para demostrarte que no estás gorda ni te ha cambiado el tipo, que es tu cabeza y las hormonas, no la realidad.

Y así me esperan unos cuantos días hasta que a la amiga regla le dé por bajar y terminar de amargarme esta semana. Entonces estaré más bien de mal humor y entonces sí que estaré gorda de la intoxicación de chocolate que seguro sufriré.

PERO QUE BONITO ES SER MUJER!!!

lunes, 7 de julio de 2008

ISLANDIA, TERCER DÍA

Me desperté con un cierto grado de resaca, pero como era de día y me había acostado de día tampoco resultó muy grave la cosa.

Hoy, otra vez, tocaba maratón japonés para visitar el máximo posible:










Este magnífico lugar se llama Pingveller y fue aquí donde se constituyó el primer parlamento europeo (dicen ellos, me lo creo), también aquí es donde se separan las placas continentales de américa y eurasia.

La catarata Gullfoss

Geysir, éste es el origial que dá nombre al resto que hay en otras partes del planeta. Lo siento pero no conseguí sacar el chorro en apogeo. Sí grabé un vídeo pero no lo sé editar, se siente.

Y esto es todo amigos! aquí terminó la aventura islandesa. Luego nos llevaron a cenar a un restaurante giratorio súper chulo desde el que divisavamos Reykjavyk en todo su esplendor... ah bueno! sí que hice una foto desde el restaurante...

Señoras y señores, el sol de media noche:


Ahora sí, esto es todo... ¿o no?

domingo, 6 de julio de 2008

SINFONÍA DEL REFUGIO DE LINZA


Que bonita la montaña! Y sus picos, valles, collados, barrancos y…. ¿los refugios?.

Estaba esta semana cavilando qué hacer durante el finde y me vino a la cabeza lo que siempre me viene: ¡al monte!. Rauda mandé un “multi-sms” a unos cuantos colegas con la propuesta de pasar la noche del sábado en el refugio de Linza para hoy domingo subirnos un bonito pico de la zona.

Sólo recibí la contestación de la sin igual “pareja empanadilla”, así que reservé plaza para tres personas en el citado refugio. Más tarde se apuntó otro colega más y ampliamos la reserva a cuatro personas aunque ya nos habían avisado que el refugio estaba casi lleno.

Así que allí nos presentamos anoche de muy buen humor y con ganas de comernos el mundo… hasta que empezó nuestra pesadilla. Para empezar nos tocaba dormir en “la habitación grande”, esto significaba que dormiríamos con unas 30 personas más. Las literas eran anchas así que tocaba a dos personas por colchón. Bueno, tampoco era tan incómodo el asunto, así que bajamos a cenar al comedor y durante la cena (tontos de nosotros) hicimos algún comentario en clave jocosa sobre la posibilidad de que alguien roncara esta noche. Hasta aquí bien.

Tras la cena nos fuimos a dormir. Ya entrando en la habitación escuchamos la primera nota de la sinfonía que nos acompañaría toda la noche. Ya acostados empezó el sufrimiento, era un ronquido lejano, grave, pero no muy molesto. El problema es que a los 15 min. Empezó otro ronquido más cercano que se sucedía al primero de una manera graciosamente acompasada. Esto nos hizo reír en principio… pero lo peor estaba por llegar. De repente ambos primeros ronquidos pararon y durante un par de minutos hubo silencio hasta que escuchamos la primera nota de otro ronquido, pero, esta vez mucho más cercano… ¡maldita sea!... mi compañera de colchón y yo comprobamos con terrible estupor que se trataba de “uno de los nuestros”… ¡Y LO QUE ES PEOR! El otro comenzó a seguirle y ¡PEOR AUN! Los dos anteriores volvieron a la carga… de verdad, era una sinfonía infernal de ronquidos a múltiples voces.

Para ponerle la guinda final a esta terrible noche de insomnio, ronquidos y olores humanos varios, al levantarnos hemos comprobado que el día estaba tormentoso y a la hora de empezar a andar hemos tenido que volver con las orejas gachas por culpa de la lluvia.

Menos mal por lo grato de la compañía.

sábado, 5 de julio de 2008

ISLANDIA, SEGUNDO DÍA

Al despertarme era de día... ¡que raro! jejeje..., la verdad es que me costó bastante dormir, porque a pesar de tener días eternos ¡los islandeses no tienen persianas!.
En la entrada del hotel nos esperaban unos pedazo de todo terrenos grandísimos para darnos el paseo que tocaba ese día. Al estilo Japonés, hoy tocaba recorrer media isla para ver la mayor cantidad de cosas posible y aquí están:

Primera parada: la catarata Seljalandfoss

Segunda parada, paseo en motos de nieve por el glaciar Evjafialljökull.

Tercera parada, la playa sin nombre (menos mal!), se suponía que íbamos a ver focas, pero la única foca que había era yo haciendo el gamberro.




Cuarta parada, catarata Skogafoss



Quinta (y penúltima) parada: cena a base de langosta (sí, son langostas eso que véis, realmente deliciosas) en un pintoresco pueblecillo llamado Stoksery.

Hubieron dos paradas más: la de llegada al hotel y la de los bares de Reykjavik, pero de esto no hay fotos, se siente.

Continuará...

viernes, 4 de julio de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO… UNA CANCIÓN: DESESPERACIÓN.

Hay momentos en la vida en que a una lo que le apetece es salir corriendo y no parar hasta reventar. O darle un bofetón a alguien.

Una de mis rupturas sentimentales fue así. Mientras intentaba superarla, el intercepto ese, se dedicaba a hacerme la vida imposible y, durante al menos un mes, viví bajo esa sensación de agobio e impotencia al no poder (ni querer) darle una paliza o salir corriendo de casa y no parar hasta estar bien lejos.

Supongo que estas sensaciones las tenemos todos alguna vez en la vida. Yo la suelo tener a veces, sobre todo en momentos de estrés en el trabajo.

La canción que puse en el post de anoche me recordó a una que hacía tiempo que no escuchaba, desempolvé el disco y me la puse, así, volvió a mí esa sensación, te vas cargando poco a poco… hasta que revientas como en un allegro.


jueves, 3 de julio de 2008

ISLANDIA, PRIMER DÍA

Primera parada: Reykjavik. Bonita y moderna ciudad, me sorprendió por lo verde de su entorno y las casitas de colores. Muy nor-europea.

Antes de seguir, recomiendo escuchar la siguiente canción para ponerse en situación, es muy rara, pero es de un grupo local, así nos ponemos islandeses, porque son así, raros pero encantadores:




La catedral que están "apañando" con un tal Ericson (hijo de Eric el pirata barbarroja) a la entrada. Se supone que el Ericson este fué el primero en pisar América, concretamente, Alaska.



Las calles del centro de la ciudad van a parar al mar, siempre tranquilo. Da muy buen rollo.

Esta foto está hecha a las 11:30 de la noche (bueno, de lo que sería la noche aquí). Ese agua no es un lago, es el mar, siempre parecía un espejo.

Y hasta aquí por hoy, no tengo más tiempo. Sólo reseñar que Reykjavik es una ciudad tranquila pero con mucha marcha, hay un montón de bares y la gente es muy simpática pero a partir del cuarto o quinto cubata. Me reservo las fotos de la "noche" que salí de marcha porque son malas de narices. Más entregas en próximos días, lo prometo.




miércoles, 2 de julio de 2008

CARPE DIEM

“Cosecha el día”, es lo que nos decía Horacio.

¿Cuánto tiempo de nuestras vidas malgastamos intentando predecir el futuro?. Todos vivimos buscando la seguridad que nos proporciona el conocimiento de lo que nos puede suceder, pero esto quizá nos hace más infelices que seguros.

Ante la situación de una toma de decisiones, inevitablemente, lo primero que nos preguntamos es “¿qué pasaría si hago esto?”. La respuesta es que no lo sabemos. Lo único cierto en esta vida, paradójicamente, es que algún día moriremos. Nada más.

Todos los días nos enfrentamos a múltiples tomas de decisiones, desde que nos levantamos por la mañana y decidimos tomar un café hasta cuando por la noche decidimos meternos en la cama a dormir.

En mi siempre modesta opinión, veo inútil y poco práctico intentar predecir “lo que podría pasar si…”. Las decisiones son más eficaces si tenemos en cuenta el presente, la situación a la que nos enfrentamos en el momento que estamos viviendo, nuestras posibilidades actuales.

El miedo es lo que nos empuja a buscar la seguridad del conocimiento del futuro. Pero el futuro, afortunadamente, no es predecible y nunca sabemos qué hay detrás de cada puerta que abrimos. Sólo sabremos si una decisión es acertada una vez la hayamos tomado y conozcamos sus consecuencias.

Amigos internautas, el pasado ya pasó y el futuro no ha llegado todavía, vivamos el presente.