viernes, 18 de julio de 2008

UNA EPOCA, UN MOMENTO, UNA CANCIÓN: INDEPENDENCIA

La primera vez que ejercí mi independencia como presunta o futurible adulta fue a los 19 años.

Para entonces, como cualquier alma cándida de esa edad, estudiaba y trabajaba los veranos para sacarme mis cuartitos destinados a esos caprichillos adolescentes de discos, libros y viajecillos con el noviete.

Así pues, un verano tuve la suerte de ser contratada por un comerciante latinoamericano que había establecido un negocio que consistía en la venta de instrumentos de masaje en ferias repartidas por la geografía nacional.

El caso es que me pasé el verano viajando por la península, de feria en feria, vendiendo los dichosos aparatitos.

La parada que recuerdo con más cariño fue la de Barcelona, pasé allí unos diez días, con un stand montado en el puerto a un paso de las ramblas, yo y mi compañera cuyo nombre, lamentablemente, no recuerdo. Pero a ella sí la recuerdo muy bien, era bajita, morena y encantadora, era de Estepona e hicimos migas desde el primer día.

Una tarde, sentadas al sol esperando clientela, nos enteramos de que esa noche actuaban en la ciudad los Cramberries, grupo que estaba muy de moda. Así que sin pensarlo dos veces, pagamos a una chavalita hija del hombre del stand de al lado para que nos cubriese y nos fuimos al concierto que disfrutamos de lo lindo.

Cramberries es un grupo del cual no he seguido la carrera fervientemente, pero su canción Dreams, es como un himno, cada vez que suena en un bar hay alguien que la conoce y suele desarrollarse un clima especial de exaltación de la amistad, o así me lo pienso yo que soy una soñadora.

Cada vez que escucho la canción, recuerdo Barcelona, las ramblas, es stand del puerto y esa chica de Estepona sin nombre.

8 comentarios:

ciclo365dias dijo...

Las Ramblas son bárbaras. ¿Y a quien pagaron no les echó mano en los aparatitos de masajes? Saludos

PENSADORA dijo...

No, los aparatitos resultaron sanos y salvos, no así nuestras cabecitas cansadas y resacosas.

Un saludo, y bienvenid@.

Santero Delcolmo dijo...

Me pasa parecido pero con la musiquilla de Verano Azul. Dejé un trabajo por ir en bici tras un desconocido al que confundí con Chanquete.

Laura dijo...

Me encanta esta canción. Yo con 19 años era una mojigata de vida pseudomonjil. Todavía no me he independizado (las circunstancias tampoco ayudan). Saludos.

Jarttita. dijo...

Precioso post, niña. Y el final es estupendo: la chica sin nombre.

Ainssssssssssss! Con qué poco éramos felices!!

(¿somos?)

PENSADORA dijo...

Somos Jartita, somos, no lo dudes.

Saludos a tod@s.

ELECTRA dijo...

no sabia yo esta faceta tuya,pensadora vendiendo en un mercadillo...

PENSADORA dijo...

Huy electra, a pesar de los años, todavía te falta muuuchooo por conocerme, igual que yo a tí.

Besitos guapa!