martes, 8 de julio de 2008

EL ATAQUE DE LA HORMONA II

Una a veces agradece lo de ser mujer, por muchos motivos como la multiorgasmicidad o la posibilidad de dar vida. Pero en cambio hay otras en la que la condición femenina es más bien un incordio.

Y no me refiero a cuando la menstruación hace su aparición y te mantiene unos días de mal humor, sensible y adicta al chocolate. Me refiero a los días de antes, cuando estás ovulando y te pasas el día buscándole el olor a las nubes y preguntándote a dónde vas y de dónde vienes con la lágrima suelta y cambios de humor constantes.

Estos son los días que odio. Cuando el ataque de la hormona te lanza todo su cargamento cual bombardeo estadounidense en cualquier país productor de petróleo.

Y por muy inteligente que seas como para detectar que no es más que eso, un ataque hormonal, la naturaleza sigue su curso y no hay ovarios ni para trabajar a gusto aunque te encante tu trabajo. No hay ganas ni de limpiar la casa, hacer deporte o cualquier otra actividad que te saque de esa hormigonera giratoria que es tu cabeza. No existe un espejo suficientemente estrecho como para demostrarte que no estás gorda ni te ha cambiado el tipo, que es tu cabeza y las hormonas, no la realidad.

Y así me esperan unos cuantos días hasta que a la amiga regla le dé por bajar y terminar de amargarme esta semana. Entonces estaré más bien de mal humor y entonces sí que estaré gorda de la intoxicación de chocolate que seguro sufriré.

PERO QUE BONITO ES SER MUJER!!!

9 comentarios:

ELECTRA dijo...

jajaja, que bonito ser mujer y no morir en el intento... luego dicen de nosotras y somos las que llevamos la peor parte!!!

El Pez Martillo dijo...

Supongo que hay mujeres y mujeres, pero la verdad es que, trabajando rodeado de mujeres como trabajo, hay que valorar el esfuerzo que hacéis porque no se os noten demasiado esos cambios (o eso o que yo soy un insensible y no me entero...). Aunque siempre hay momentos en que se os nota la hormona (y que sepas que los tíos también tenemos nuestros ciclos, aunque parece que no son tan aparatosos).

Electra, aquí cada uno se lleva lo suyo: vosotras lo padecéis, pero nosotros os padecemos.

Laura dijo...

Toda la razón, entre el mal humor y el desánimo no estamos pa na. Saludos.

Horrach dijo...

Pues a mí me gustaría ser mujer, que conste, pues sois el verdadero sexo fuerte. Nunca como hoy en día habéis tenido el poder que ahora ostentáis. Pero no olvidéis que un superpoder implica también una gran responsabilidad, ehh?

El Pez Martillo dijo...

Eso eso, Horrach, nobleza obliga. Y a much@s se les olvida.

ELECTRA dijo...

ay, que majos estos chicos, si es que si todos pensaran como vosotros habría menos violencia de genero, de todas formas es verdad que a veces no nos aguantamos ni a nosotras mismas, pero no es nuestra culpa!! son las putas hormonas!!

PENSADORA dijo...

QUE ALEGRÍA! MR. HORRACH, bienvenido y póngase cómodo.

Salud y belleza a tod@s!

beli dijo...

¡¡¡qué buena descripción!!! si tuviese que quedarme con una frase, esa sería "la hormigonera de tu cabeza". Es así, un contínuo runrun, un ir y venir a la misma tortura sin que seas capaz de encontar la salidad. Pero de todas formas, depre, gorda, alta, flaca...me alegro de ser mujer.

PENSADORA dijo...

Bienvenida Beli, ponte cómoda y quédate cuanto quieras.