miércoles, 2 de julio de 2008

CARPE DIEM

“Cosecha el día”, es lo que nos decía Horacio.

¿Cuánto tiempo de nuestras vidas malgastamos intentando predecir el futuro?. Todos vivimos buscando la seguridad que nos proporciona el conocimiento de lo que nos puede suceder, pero esto quizá nos hace más infelices que seguros.

Ante la situación de una toma de decisiones, inevitablemente, lo primero que nos preguntamos es “¿qué pasaría si hago esto?”. La respuesta es que no lo sabemos. Lo único cierto en esta vida, paradójicamente, es que algún día moriremos. Nada más.

Todos los días nos enfrentamos a múltiples tomas de decisiones, desde que nos levantamos por la mañana y decidimos tomar un café hasta cuando por la noche decidimos meternos en la cama a dormir.

En mi siempre modesta opinión, veo inútil y poco práctico intentar predecir “lo que podría pasar si…”. Las decisiones son más eficaces si tenemos en cuenta el presente, la situación a la que nos enfrentamos en el momento que estamos viviendo, nuestras posibilidades actuales.

El miedo es lo que nos empuja a buscar la seguridad del conocimiento del futuro. Pero el futuro, afortunadamente, no es predecible y nunca sabemos qué hay detrás de cada puerta que abrimos. Sólo sabremos si una decisión es acertada una vez la hayamos tomado y conozcamos sus consecuencias.

Amigos internautas, el pasado ya pasó y el futuro no ha llegado todavía, vivamos el presente.

8 comentarios:

ELECTRA dijo...

cuanta razon tienes, supongo que la cabeza se nos va sola y es "ben cert" que hay que rebovinar para atras cuando va hacia el futuro y rebovinar para alante cuando va al pasado, a ver si ponemos el play en el ahora de una vez!!!

Laura dijo...

Pues sí, tienes toda la razón, no tiene ningún sentido ir de adivinos. Yo soy mucho de "pros y contras", pero si me apetece hacer algo ni todos los "contras" del mundo lo pueden impedir. Saludos.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dices.
Sin entrar ya en el problema para definir lo que es bueno o malo, en en qué momento es una cosa o la otra y en cómo sumar esos efectos buenos/malos que tiene una decisión a la larga (para tratar de saber si "ha compensado"), todo es tan terriblemente complejo y desconocido que simplemente es una tarea inútil intentar predecir las consecuencias de algo. De hecho incluso está el problema intrínesco de que la propia predicción modifica el curso de los acontecimientos.. con lo que habría que tener eso en cuenta para una nueva predicción.. y repetir el proceso sucesivamente hasta el infinito como mínimo.. :)
En fin, prueba-error y suerte

Un saludo y enhorabuena por dar en el clavo otra vez

PENSADORA dijo...

Huy! gracias.
Me encanta ver que estáis de acuerdo, pero... ¿lo aplicáis?, eso es lo importante.

Gato cazador dijo...

Yo también estoy de acuerdo. Una imagen vale más que 1000 palabras:
Carpe diem!

El Pez Martillo dijo...

Pues venga, voy a ponerme yo en desacuerdo. Siempre he pensado que en estas defensas apasionadas del presente hay mucha insatisfacción con él, básicamente porque van en una única dirección y nos marcan un sólo camino.

El presente es el que es, no se puede cambiar, así que lo que hay que hacer es vivirlo. Y por vivirlo no quiero decir disfrutarlo. Nuestra época, plana e insulsa, nos impone una vida a medias. No sólo hay diversión en la vida. También hay sufrimiento. Y si el presente es sufrimiento, pues a sufrir. Pero a sufrir de verdad, intensamente. ¿Cuántos de los que se llenan la boca con el discurso del presente estarían dispuestos a hacerlo? En vista de cómo están las consultas de psicólogos y psiquiatras, pocos. En mi modesta opinión en esto consiste lo de vivir el presente, en una constante afirmación, de lo bueno y de lo malo.

Por otro lado, no hay presente sin pasado y futuro. Y más vale que los haya, porque si no, nos quedamos en suspenso. El presente sólo tiene sentido dentro de la narración. Y narración es camino. Y si hay camino, hay antes y después, salida y llegada, pasado y futuro.

Por último, y para terminar el rollo, una frase que leí en algún lado: "los que dicen que hay que vivir cada momento como si fuese el último, corren el riesgo de que efectivamente lo sea".

Salud!

PENSADORA dijo...

A ver gatito, lo primero: bienvenido y espero que te quedes. Lo segundo: ¡que eso no es! pero mola la foto.

Y, querido pez, por tus palabras creo que me has entendido perfecta y eficazmente aunque te cueste admitirlo, no me llevas la contraria, sino que me reafirmas:
Te cito:"...Siempre he pensado que en estas defensas apasionadas del presente hay mucha insatisfacción con él..." esto para mí no es más que lo mismo que yo digo, es decir, si estamos insatisfechos con nuestra realidad, buscamos información en el futuro, que no ha llegado y no podemos predecir, esto produce sensación de insatisfacción e impotencia, al contrario de lo que buscamos.
Los psiquiátras y psicólogos actuales, ante la creciente demanda, desarrollan nuevas técnicas (prefiero llamarlo así antes que terapia) y estas se basan en el presente, el modelo de psicoanálisis del pasado está "pasado" de moda. Hoy en día un psicólogo te diagnostica según lo que te está pasando ahora y dá igual lo que te pasó hace 10 años, eso ya pasó y no se puede cambiar, lo único que podemos cambiar o gestionar es lo que nos está ocurriendo ahora en el momento.
Es decir, "carpe diem" = "cosecha el día", en mis palabras: cosecha el fruto que esté maduro, no pasado ni verde. ¿me explico?.
Y sí, si hoy toca sufrir, a sufrir pero por lo que me pasa hoy, no por lo que podría pasarme mañana.

Anónimo dijo...

En respuesta a lo de si lo aplicamos o no, diré que no en general.. Así somos, la cabeza dice una cosa y el resto hace lo contrario (como en las playas nudistas :)